¿Por qué una persona con adicción deja de sentir emociones?

La adicción no elimina las emociones, pero puede alterar profundamente la forma en que la persona las siente, las expresa y las regula.

La adicción cambia el funcionamiento del cerebro

Las adicciones producen cambios en áreas del cerebro relacionadas con la recompensa, la motivación, el control de los impulsos, la toma de decisiones y la regulación emocional. Con el tiempo, la prioridad deja de ser únicamente buscar placer y pasa a ser evitar el malestar asociado a no consumir.

¿Realmente deja de sentir emociones?

No. La mayoría de las personas con una adicción siguen sintiendo emociones, pero pueden tener grandes dificultades para reconocerlas, expresarlas o gestionarlas. Algunas describen la sensación de estar vacías por dentro o de vivir emocionalmente desconectadas.

El consumo como forma de escapar del malestar

Muchas personas comienzan a consumir para aliviar emociones difíciles como la ansiedad, la tristeza, la soledad, la culpa, el miedo o la vergüenza. Aunque el alivio sea temporal, el cerebro aprende que consumir reduce el malestar con rapidez y la sustancia termina sustituyendo otras estrategias más saludables.

¿Por qué parece que no le importa hacer daño a los demás?

Es frecuente que la familia sienta que la persona ha dejado de quererles. Sin embargo, en muchas ocasiones la adicción ha pasado a ocupar el centro de su vida y la necesidad de consumir relega otras prioridades.

  • Mentir.
  • Incumplir promesas.
  • Manipular.
  • Alejarse de la familia.
  • Descuidar responsabilidades.

Estas conductas generan un gran sufrimiento, pero no significan necesariamente ausencia de afecto.

La culpa también existe

Aunque desde fuera pueda parecer que no le afecta nada, muchas personas con adicción experimentan una intensa culpa. El problema es que esa culpa suele transformarse en más consumo.

  • Consume.
  • Se siente culpable.
  • Le cuesta afrontar esa culpa.
  • Vuelve a consumir para dejar de sentirla durante un tiempo.

El aislamiento emocional

Con el avance de la adicción es habitual que la persona se aísle, evite conversaciones profundas y muestre menos interés por lo que ocurre a su alrededor. Muchas veces no es falta de sentimientos, sino una forma de protegerse del dolor.

¿Se pueden recuperar las emociones?

Sí. Durante el tratamiento, muchas personas experimentan un despertar emocional. Al reducir el consumo y avanzar en el trabajo terapéutico, vuelven a aparecer emociones que habían permanecido ocultas durante mucho tiempo.

  • Tristeza.
  • Miedo.
  • Alegría.
  • Esperanza.
  • Culpa.
  • Gratitud.

La importancia de aprender a regular las emociones

Uno de los objetivos del tratamiento no es únicamente dejar de consumir, sino desarrollar recursos para afrontar las emociones de una manera diferente.

  • Identificar lo que se siente.
  • Comprender el origen de las emociones.
  • Expresarlas de forma saludable.
  • Tolerar el malestar sin recurrir al consumo.
  • Recuperar la conexión con uno mismo y con los demás.

El papel de la familia

Comprender que la frialdad emocional forma parte de la enfermedad puede ayudar a interpretar mejor algunos comportamientos. Aun así, entender la adicción no significa justificar conductas que causan daño. Mantener límites saludables y buscar apoyo profesional también forma parte de la recuperación familiar.